Disolución rápida: Una disolución rápida es una manera simplificada de divorciarse. Puede obtener un divorcio por disolución rápida si usted y su cónyuge:
1. No tienen hijos juntos;
2. Han estado casados o inscritos como pareja de hecho por menos de 5 años;
3. No son dueños ni tienen interés en una propiedad de bienes raíces;
4. No deben más de $4,000 en deudas; y
5. No tiene desacuerdos en cómo dividir sus posesiones y deudas una vez que ya no estén casados.
Disolución de matrimonio (divorcio): Una disolución de matrimonio, comúnmente conocida como divorcio, da por terminado el matrimonio de los cónyuges y resuelve ciertos asuntos entre ellos, como custodia, visitación y manutención de los hijos, manutención del cónyuge, reparto de activos y deudas, restauración del nombre anterior y, posiblemente, órdenes de restricción.
Disolución de pareja de hecho: Una pareja de hecho son "dos adultos que han decidido compartir sus vidas en una relación íntima y se comprometen a cuidarse mutuamente". Las personas de sexo opuesto no pueden constituir una pareja de hecho a menos que una o ambas sean mayores de 62 años de edad.
Separación legal: Un caso de separación legal es similar a una disolución de matrimonio o disolución de pareja de hecho, en el sentido que se resuelve la misma gama de asuntos, pero las partes permanecen casadas o inscritas como antes.
Nulidad: Un caso de nulidad se conoce más comúnmente como anulación de matrimonio o pareja de hecho.